Wikipedia es la principal fuente de información sanitaria para pacientes y proveedores, según un informe sobre la participación en línea realizado por IMS Health. Según el estudio, el 50% de los médicos encuestados que utilizan Internet han consultado la Wikipedia en busca de información, especialmente sobre condiciones específicas. Esto puede explicar otro hallazgo: Que las enfermedades más graves y menos comunes son en realidad las más buscadas por los usuarios angloparlantes de Wikipedia.

Si bien la tuberculosis no es rara -los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron de 3,2 casos por cada 100.000 en EE.UU. en 2012, y las agencias del Reino Unido informaron de 13,9 por cada 100.000-, ciertamente no es la preocupación de salud más común del usuario medio de Internet angloparlante. El acné, por ejemplo, ocupó el puesto 100 de la lista del año, con sólo 1,3 millones de visitas a la página, y afecta al 80-90% de los adolescentes. Los autores sugieren que las mayores búsquedas de dolencias más graves y menos comunes podrían deberse a que son las que los pacientes conocen menos de primera mano. En otras palabras, si el acné te molesta, es probable que tengas unos cuantos amigos (y, con suerte, un dermatólogo) que sepan lo que hay. Si necesita una prueba de tuberculosis o experimenta síntomas de gota, es posible que esté un poco más perdido.

Al observar las tendencias en la venta de medicamentos -tanto para nuevas recetas como para pacientes continuos- los autores del informe también encontraron indicios de que la gente utiliza Wikipedia para informarse sobre sus regímenes de medicamentos y tratamientos. Pero el momento en que deciden investigar podría depender de la edad: Los pacientes jóvenes -de unos 39 años o menos- solían investigar sobre enfermedades y fármacos en Wikipedia antes de iniciar un tratamiento. Los pacientes con una década más de edad solían buscar su tratamiento justo cuando se les prescribía. Sin embargo, en torno a los 54 años, los pacientes buscaban sus recetas mucho después de que les fueran recetadas. Los autores del informe creen que esto puede deberse a que los familiares y cuidadores buscan en nombre de los ancianos, una vez que se enteran del nuevo tratamiento del paciente o de los efectos secundarios que puede causar. Estos datos sugieren que los pacientes más jóvenes son más propensos a sopesar las posibles opciones de tratamiento basándose en la información encontrada en Internet.

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