Introducción

Un estudio de la HSS reveló que las lesiones en la articulación de la cadera representan casi el 10% de todas las lesiones en la NFL. Aunque la mayoría de estas lesiones son distensiones musculares alrededor de la cadera, otras causas incluyen daños dentro de la articulación de la cadera. Una de estas lesiones es el pinzamiento femoroacetabular (FAI). El pinzamiento femoroacetabular no sólo se da en los atletas profesionales; muchos atletas recreativos también se ven afectados.

Anatomía de la cadera

Ilustración de la anatomía de la cadera
Anatomía de la cadera (Ilustración por cortesía del Journal of Musculoskeletal Medicine)

La articulación de la cadera es una articulación esférica. La cabeza del fémur (bola) encaja en el acetábulo (cavidad) y se mantiene en su sitio gracias a la arquitectura de los huesos y a los fuertes ligamentos que rodean la articulación.

Alrededor del borde de la cavidad, un anillo cartilaginoso blando llamado labrum proporciona estabilidad adicional. La articulación también está revestida por una cápsula y una membrana sinovial, que proporciona lubricación. Tanto la rótula como la cavidad están cubiertas por una capa de cartílago liso que actúa como amortiguador de la articulación.

Definición del pinzamiento femoroacetabular (FAI)

El FAI es una afección en la que la cabeza femoral, el acetábulo o ambos no encajan con normalidad debido a una curvatura incorrecta en una o ambas partes del cuerpo. El resultado es un aumento de la fricción durante los movimientos de la cadera que puede dañar la articulación de la cadera.

Cuando una cresta o espolón de hueso extra en la cabeza femoral y/o el borde del acetábulo entran en contacto durante el movimiento de la cadera, el cartílago y el labrum que recubren la articulación pueden resultar dañados. El FAI que se produce en la cabeza femoral se conoce como «pinzamiento de leva», y la afectación del borde acetabular se conoce como «pinzamiento de pinza». Muchos pacientes suelen tener una combinación de ambos tipos de pinzamiento.

Diagnóstico

Los pacientes que presentan síntomas de FAI suelen quejarse de dolor en la ingle después de estar sentados o caminar durante mucho tiempo. Muchos atletas suelen describir dolor en la ingle con la flexión o rotación profunda de la cadera durante la actividad. El dolor puede describirse como un dolor sordo o una sensación aguda. Ocasionalmente, se describe un chasquido o un chasquido en la parte delantera de la cadera. El dolor también puede sentirse en la parte lateral del muslo y en las nalgas. Es importante descartar otras causas de dolor de cadera, como la zona lumbar o el abdomen.

Las radiografías de la pelvis se utilizan para confirmar el diagnóstico de FAI. A menudo se realiza una resonancia magnética o una tomografía computarizada para evaluar mejor el cartílago, el labrum y la forma de los huesos.

Tratamiento

El tratamiento del FAI comienza con métodos conservadores y no quirúrgicos. El reposo, las modificaciones de la actividad, el uso cuidadoso de medicamentos antiinflamatorios y un curso de fisioterapia suelen tener éxito en el alivio de los síntomas. Una inyección de la articulación de la cadera con anestesia también puede proporcionar cierto alivio, así como información diagnóstica en pacientes con síntomas que no responden al tratamiento.

Cuando la cirugía es necesaria, la FAI suele tratarse con una artroscopia de cadera para eliminar el hueso anormal y estabilizar el cartílago y/o el labrum. El procedimiento se realiza mediante varias incisiones pequeñas a través de las cuales se introducen en la articulación un artroscopio, o cámara en miniatura, e instrumentos. La intervención suele realizarse de forma ambulatoria con anestesia regional.

La mayoría de los pacientes retoman sus actividades normales tras la cirugía de FAI en seis semanas, pero la recuperación total puede tardar hasta seis meses. Los estudios demuestran que entre el 80 y el 90% de los pacientes vuelven a la actividad deportiva después de la cirugía.

Conclusión

El pinzamiento femoroacetabular es una lesión frecuente en pacientes deportistas. Cuando falla el tratamiento conservador, la artroscopia de cadera es un procedimiento seguro y eficaz cuando lo realizan cirujanos experimentados.

Publicado: 28/09/2009

Autores

James E. Voos, MD
2009 Sports Medicine Fellow, Hospital for Special Surgery

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