Un bebé de seis meses fue asesinado a principios de esta semana en lo que se sospecha que es un asesinato-suicidio. La policía está investigando si el niño fue asesinado por su padre, después de que sus cuerpos fueran encontrados en un coche en la Costa del Sol.

Al menos un niño en Australia es asesinado por un padre cada quince días, según un informe sobre el filicidio publicado por el Instituto Australiano de Criminología esta semana. El filicidio es un término general que se refiere al asesinato de un niño por parte de uno de los padres o su equivalente, que en Australia incluye al padre que tiene la custodia, a los padres que no tienen la custodia y a los padrastros.

El informe muestra que entre 2000-01 y 2011-12 se registraron 238 incidentes de filicidio en Australia, con 260 delincuentes involucrados en estos incidentes. Los hombres constituyeron el 52% (124) de los delincuentes y las mujeres el 48% (114).

Como muestra el gráfico siguiente, la tasa de delitos de filicidio para los hombres ha disminuido en Australia en los últimos años, mientras que la tasa para las mujeres ha aumentado.

El filicidio representa alrededor del 10% de todos los homicidios (asesinatos) en Australia. En comparación, un estudio realizado en 2014 en Estados Unidos, que analizó unos 94.000 casos de filicidio, descubrió que representaba el 15% de los asesinatos en ese período.

Entre 2002-03 y 2011-12, los niños representaron el 21% de las víctimas de homicidio doméstico, el segundo grupo más frecuente después de las parejas íntimas. El estudio de la AIC mostró que el 96% de las víctimas de filicidio tenían entre 0 y 17 años.

El papel del género en los filicidios

El filicidio es una subclasificación de los homicidios domésticos. Los otros son la pareja, el parricidio (asesinato de un padre) y el hermanicidio (asesinato de un hermano). El filicidio difiere de las otras subclasificaciones en la naturaleza del género de los agresores.

Mientras que las otras subclasificaciones son generalmente cometidas en mayor medida por hombres, el género de los agresores está igualmente distribuido en el filicidio. Un informe de la AIC de 2015 sobre el homicidio doméstico identificó que entre 2002-03 y 2011-12 los varones cometieron el 77% de los homicidios en la pareja, el 80% de los parricidios y el 89% de los hermanos.

Esta tendencia a la igualdad de género sigue el patrón de otras conductas de maltrato infantil. Un estudio realizado en 2018 sobre el maltrato infantil reveló que las mujeres representaban algo más de la mitad de los responsables del maltrato.

Sin embargo, dentro de esto, las mujeres eran más propensas a ser responsables de negligencia, mientras que los delincuentes masculinos eran responsables de abuso físico, emocional y sexual. En cuanto al filicidio, el reciente informe descubrió que el método de asesinato variaba entre géneros, siendo los varones más propensos a utilizar métodos más violentos.

¿Por qué lo hacen?

A menudo vemos el filicidio como un acto de una persona malvada. Pasé muchos años examinando el concepto de maldad y llegué a la conclusión de que, por lo general, un acto malvado puede ser cometido por una persona bastante ordinaria.

En general, encontré que uno o más de tres elementos emotivos eran necesarios en el acto para permitirnos llamarlo maldad. Estos son: la percepción de la insensatez del acto, la percepción de la inocencia de la víctima y la singularidad del acto. El filicidio contiene las tres cosas.

Es útil intentar comprender por qué la gente puede cometer un filicidio. Buscar la comprensión no es lo mismo que condonar, ni las razones pueden parecer racionales. En un artículo de 2016, el profesor de psiquiatría Phillip Resnick identificó cinco motivaciones principales para el filicidio, que se exponen en la siguiente tabla.

Podríamos, tal vez, incluir uno de los peores casos de filicidio en Australia en la primera categoría. En 2014, Raina Mersane Ina Thaiday mató a puñaladas a siete de sus hijos biológicos y a una sobrina. Finalmente fue declarada no apta para el juicio por sufrir un episodio psicótico desencadenado por una esquizofrenia no diagnosticada en el momento de los asesinatos.

¿Cuáles son los factores desencadenantes del filicidio

Todos los estudios mencionados en este artículo han puesto de manifiesto notables tasas de problemas de salud mental entre quienes cometen filicidio. Un estudio de 2013 del Reino Unido, que examinó los filicidios en Inglaterra y Gales entre 1997 y 2006, encontró que el 40% de los delincuentes filicidas tenían una enfermedad mental registrada. La edad joven del agresor también era un factor.

Otros factores de riesgo son las rupturas sentimentales agrias y las disputas parentales tras la separación. El alcohol, el consumo de drogas, la delincuencia previa, los antecedentes de violencia doméstica y las tendencias suicidas aumentan el riesgo de delinquir.

Prevenir el filicidio es difícil ya que la causa del delito y las relaciones entre el delincuente y la víctima varían. En términos de respuestas básicas, se ha sugerido una mejor gestión de los casos y la cooperación y comunicación entre los organismos como puntos de partida para identificar y prevenir el filicidio potencial.

En última instancia, los niños son las víctimas más vulnerables, y como sociedad tenemos el deber de garantizar que hacemos todo lo posible para protegerlos.

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