¿Cómo tienen sexo dos mujeres? Es una interrogante que se deriva de la idea que las relaciones sexuales deben darse solo entre hombre y mujer. Las relaciones sexuales entre mujeres han sido por muchos años blanco de prejuicios, sobre todo por la ausencia de un pene en el vínculo erótico.

Para platicar sobre el sexo entre mujeres, nos acompañaron en cabina Katya Acuña, antropóloga, lesbiana y feminista y Brenda Juárez, lesbiana, feminista y activista de la Casa de Los Colores de León.

¿Es el sexo entre mujeres un invento de la modernidad?

Aunque la historia heteropatriarcal poco hable de las prácticas sexuales entre mujeres, Katya refiere que es algo que se ha dado durante toda la vida «hay registros desde la Grecia antigua, poemas de Safo y su círculo de jóvenes aprendices, cartas de amor entre mujeres, cronistas que narraban sobre mujeres que asumían relaciones con otras mujeres», registros que han sido borrados de la historia para ocultar y silenciar la existencia de las lesbianas desde la antigüedad.

Brenda Juárez. Activista de la Casa de los Colores de León.

Según nos cuenta la literatura en la Grecia clásica, entre los años 610 a 580 antes de Cristo, se sitúa la figura de Safo de Mitilene, una poetisa que habitaba en la isla de Lesbos (o Lesvos). Como es evidente, del nombre de esa isla griega se derivarían mucho más tarde las palabras «lésbica»,»lesbianismo» y «lesbiana», ya que se considera que en ese territorio se produjo el más resaltable antecedente de la historia del lesbianismo.

Sin embargo, Brenda reconoce que muy poca información sobre la historia de las lesbianas, por lo que señala lo importante que resulta la visibilidad «lo que no se ve, lo que no se manifiesta no existe, tenemos sexo como todo el mundo».

Los prejucios

Katya y Brenda enumeraron varios prejuicios a los que las mujeres lesbianas, públicas o no, se enfrentan día a día en una sociedad conservadora y de doble moral. Las ofensas que reciben están asociadas a la idea de que «quieren asumir una identidad masculina»:

  • Querer ser hombre
  • Nos llaman tractoras
  • Nos dicen que no hemos tenido buen sexo con un hombre
  • Siempre debemos usar juguetes sexuales ante la ausencia del pene
  • Que solo hay una forma de tener sexo
  • Que a las lesbianas nos gustan todas las mujeres
  • Que somos acosadoras
  • Que en las relaciones de pareja, una es la activa y la otra la pasiva
  • ¿Tan bonita y lesbiana?
  • Ausencia de figura materna
  • Experiencias negativas con los hombres: Abuso sexual, malas relaciones de pareja
  • Que estamos confundidas. Que buscamos consuelo.

Frente a esta ignorancia, Katya reconoce que estas ideas son reflejo del poco conocimiento que hay sobre la sexualidad humana, lo cual hace que la gente se refugie en sus ideas religiosas frente a aquello que no comprenden porque traspasa las fronteras de sus prejuicios.

Escuche también: Lesbianas abriendo clósets

¿Cómo es el sexo entre mujeres?

Katya Acuña, antropóloga, lesbiana y feminista.

Para desmontar mitos que se sostienen sobre las relaciones erótico-afectivas entre mujeres, Katya aclara que el hecho que una mujer tenga sexo con otra mujer, no la hace lesbiana «Ser lesbiana es una postura política que tiene que ver con la reivindicación de derechos», comentó.

A nivel sexual, Katya nos cuenta que existen diversas maneras y posturas de explorar el placer, una de esas tantas es el sexo oral, las frotaciones, la posibilidad de acariciar todo el cuerpo, el sentir los olores, por lo que la boca, la lengua y las manos se convierten en «recursos maravillosos».

¿Cómo protegerse de las ITS?

Cabe resaltar que de acuerdo a estudios, la mayor parte de las ITS no se transmiten en relaciones lésbicas, sino en relaciones heterosexuales, sin embargo, Katya y Brenda comparten que es indispensable estar protegidas para tener relaciones erótico-afectivas con mayor placer. Para ello son necesarias barreras de látex, guantes y sobre todo, chequeos médicos de rutina como toda mujer.

Fluir, esa es la cuestión

Finalmente las invitadas invitan a todas las mujeres que tengan inquietudes eróticas más allá de la heterosexualidad, a dejarse fluir, dejar que el deseo les permita encontrar otras formas de disfrute y perder el miedo frente a los prejuicios sociales que tanto limitan nuestra vivencia sexual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.